Después de verla por séptima vez, la proclamo como la película más significativa que he visto en mi vida, cada vez que la veo, me aporta algo nuevo, por no hablar de los grandisimos diálogos que tiene y mezcla entre ciencia, ciencia ficción y filosofía, es espectacular.
Sencillamente declaro, que “Las posibles vidas de Mr. Nobody” desbanca a mis películas preferidas conviertiendose incluso en algo más para mí.

Después de verla por séptima vez, la proclamo como la película más significativa que he visto en mi vida, cada vez que la veo, me aporta algo nuevo, por no hablar de los grandisimos diálogos que tiene y mezcla entre ciencia, ciencia ficción y filosofía, es espectacular.

Sencillamente declaro, que “Las posibles vidas de Mr. Nobody” desbanca a mis películas preferidas conviertiendose incluso en algo más para mí.

(Fuente: chelseafaye)

Y sin embargo…

No soy como debería ser, No tengo un patrón impreso a sangre social en la piel… y sin embargo, siento y sueño igual que el resto, a pecho descubierto, mostrando un hueco vacío para quien lo pueda ver.

Muros…

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Últimamente las personas están siendo infectadas con la toxina del “Arquitecto asiático”, explico, arquitectos porque levantan moles imposibles de barreras y muros dignos de la época Renacentista y lo de asiáticos,… bueno supongo que por la gran muralla china, pero pensándolo mejor, quizás sea más “Arquitecto Islámico” por lo del muro de las lamentaciones… que también.

Vivimos en la era de la extinción del corazón, de la aniquilación de los impulsos y de las batallas perdidas de antemano frente a los sentimientos. En la era de la tortuga y la caza furtiva de sus caparazones.

Las personas nos empeñamos en destruir las emociones en el ser humano, desprestigiando en este la capacidad para sentir más allá de la vista o de cualquier otro sentido mundano de los que poseemos. A veces no destruimos, simplemente nos escondemos, huimos y abandonamos nuestra mejor capacidad, la de sentir, la de amar.

Si observáis a vuestro alrededor, todo el mundo se ha vuelto experto - inútil  en la arquitectura del corazón, y en vez de sustentarlo a este en pilares, lo rodean de ridículos muros, como si eso fuera a salvarlos…

Los muros no se crearon para edificar en ellos (o al menos no todos), se crearon para cerrar, salvaguardar y evitar la entrada a aquellos sin invitación, a los lobos con piel de cordero, a los troyanos que se fuman la razón.

Amurallar el corazón y vestirse con una coraza frente al resto de personas, solo te aleja minuto a minuto y de manera acelerada, de la posibilidad de construir algo sólido y fundamentado, nuevo, con fuertes pilares, grandes ventanas para poder observar y gigantes puertas por las que tú decides, quién entra y quién sale.

El corazón más allá de la persona en su totalidad, no necesita de muros que lo opriman y no lo dejen correr y latir, esta pequeña máquina más compleja que cualquier ingeniería conocida, no tiene muros insalvables…

Quién se escuda en esas palabras, en esos muros, no está protegiendo nada, solo acentúa su debilidad, una debilidad que más que habitar en el corazón, nació en la mente y tras ser alimentada con miedo  día tras día, decidió  hacerse inmortal tras unos muros forjados en la decepción y con un alto grado de cobardía, firmó las escrituras a nombre de esa pequeña máquina que golpea a sístole y diástole.